miércoles, 13 de mayo de 2009

OLAS


Las olas del mar pueden alcanzar alturas superiores a la de una casa, según la fuerza del viento. Sin embargo, aunque reine la calma, afluyen a la costa dos libres como mar de fondo, que al llegar a aguas someras rompen la cresta, cayendo agua hacia delante en forma de catarata, con formación de espuma y un ruido característico: es el rompiente. Esta es tan fuerte en muchas costas, que no pueden bañarse nadie, pues las olas lo estrellarían contra las rocas. Las zonas del litoral Atlántico en Inglaterra, Francia u Portugal tienen una rompiente de este tipo.

Cuando el viento sopla desde tierra, podemos observar como se origina el oleaje: el agua se eleva, formando una sucesión de crestas seguidas de depresiones. Da la impresión de que las olas se desplazan hacia mar adentro, pero no es así; en realidad se trata de un movimiento oscilatorio, en el que las partículas de líquido describen órbitas casi circulares y vuelven a su punto de origen, como se observa en un corcho o una tabla a los que se ve subir y bajar al impulso de las olas sin cambiar de sitio.

miércoles, 6 de mayo de 2009

SELVA VIRGEN

La Selva Virgen es un bosque inhabitado y salvaje.

En muchos paises ya no quedan selvas vírgenes. En cambio, en el Sudeste de Asia y en América del Sur, hay grandes extensiones de terrenos cubiertas por bosques impenetrables. Alli reina una humedad asfixiante.

Hay una o dos estaciones lluviosas al año y luego vuelve el calor tropical. Por eso, brotan allí las plantas más extrañas. Los árboles alcanzan una altura casi tres veces mayor que en muchos paises. Las flores de la selva vírgen son de colores mas vistosos y más lozanas que las flores más bellas de nuestros jardines. Incluso los insectos, de los que hay miles de especies en la selva vírgen, alcanzan a veces dimensiones increibles.

Muchas de las mariposas, cuando abren sus alas, son tan grandes como un libro abierto.

En la selva vírgen, viven los pájaros de colores más llamativos, por ejemplo, los papagayos y colibríes. Los colibríes se alimentan del néctar de las flores de la selva vírgen. La mayoría de ellos son poco mayores que las abejas. Las arañas y otros bichos que en nuestros países son casi inofensivos, en la selva vírgen pueden ser mortalmente venenosos.

La mayor selva vírgen de Sudamérica es llamada por algunos, "el infierno verde" se refieren a los extensos bosques del Amazonas. Todavía no han sido explotados sus numeroos afluentes. En las riberas de los ríos viven algunos pueblos indígenas, que hasta hoy han sido visitados por muy pocos exploradores. En estos ríos de la selva vírgen, está perpetuamente, al acecho, el caimán, una especie de cocodrilo. No hay en Sudamérica, como en el Nilo, hipopótamos.